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Humberto Moreira, impune en México

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Raúl Tortolero

México, el país de la impunidad. ¿Cómo es posible que de este lado, las autoridades hacendarias mexicanas, con la tecnología de que disponen actualmente, no hayan detectado los millonarios movimientos bancarios realizados durante años por Moreira y sus colaboradores?

Cuando otros países le hacen la chamba al sistema de procuración e impartición de justicia mexicano, hay algo que simplemente no está funcionando. Además de que tenemos que soportar el escarnio internacional, se pone en evidencia la incapacidad de la administración peñanietista para hacer cumplir la ley. Cada vez se ve más lejano el día en que opere verdaderamente el Sistema Nacional Anticorrupción.

La reciente detención en España de Humberto Moreira, exgobernador de Coahuila y expresidente nacional del PRI, da cuenta de los altos decibeles de la impunidad en México, y de cómo ese oscuro político del PRI la ha gozado durante este sexenio. Esto nos mueve a cuestionarnos el por qué nunca se llevó a cabo una acción similar por parte de la justicia mexicana contra este funesto personaje.

Desde que se desató en 2011 el escándalo del sobreendeudamiento oculto del gobierno de Coahuila por 35 mil millones de pesos, sobraron evidencias para que Humberto Moreira fuera sujeto a un proceso judicial.

Ocultamiento y falseamiento de información financiera, enriquecimiento ilícito de funcionarios de su administración, irregularidades y uso político de los programas sociales, entre otros asuntos, prefiguraban delitos que exigían su inmediata detención y puesta a disposición ante la justicia.

Las pruebas estuvieron a la vista de todos. Baste recordar que el ex tesorero de Coahuila, Héctor Javier Villarreal Hernández, en 2014 se declaró culpable de dos cargos de conspiración para lavado de dinero ante una corte federal en San Antonio, Texas. Sin embargo en estos cuatro años su ex patrón, Humberto Moreira, quien evidentemente estaba al tanto de las trapacerías de su colaborador, pudo vivir, transitar, entrar y salir del país sin la menor molestia.

Al rostro de Humberto Moreira, podríamos agregarle una interminable galería de gobernadores, presidentes municipales y funcionarios del régimen, que sin ningún empacho ejercen el poder para su beneficio personal. Los ciudadanos a lo largo y ancho del país continúan padeciendo una corrupción gubernamental generalizada, la cual es descaradamente tolerada ya que contribuye entre otras cosas a que el PRI gobierno mantenga su hegemonía política.

Esta impunidad, evidentemente se sustenta entre otras cosas, en la deliberada inacción de los órganos de control y vigilancia. No por nada la ineficaz Secretaría de la Función Pública, está ahora convertida en una triste caricatura, al mando de un servil Virgilio Andrade, quien la ha terminado de hundir en el descrédito total. Desgraciadamente no sólo la SFP muestra un desempeño lamentable. PGR, Gobernación, autoridades hacendarias y demás, juegan a dar palos de ciego ante casos de flagrante corrupción gubernamental que sólo ellos no detectan.

Hay que recordar que el proceso contra Moreira en España por blanqueo de capitales, cohecho, asociación criminal y otros delitos, se desata a partir de la detección de transferencias bancarias de unos 200 mil dólares realizadas en 2013 desde México y Estados Unidos hacia cuentas en aquel país. Demasiado dinero para cubrir sus gastos como estudiante de posgrado en Barcelona…

Para dolor de nuestros funcionarios, este caso estalla en medio de los esfuerzos mediáticos del gobierno federal para simular avances en materia de legalidad y combate al delito, a partir de situaciones como la re-reaprehensión del Chapo.

Mientras tanto, a más de tres años de restauración tricolor, seguimos sin avanzar un solo paso hacia la eliminación de la impunidad. ¿Y las reformas, reestructuraciones, decálogos y sistemas anticorrupción? Hasta ahora no han pasado de ser manifestaciones de esa práctica tan socorrida por los regímenes priistas que es el gatopardismo. ¿Cuál será el balance en 2018?

Es hora de luchar.

@raultortolero1